Leobardo López Aretche

Radicalmente personal

Leobardo López Aretche: Radicalmente personal
January 6, 2016 Difusion
Leobardo López Aretche nació en 1942, y a los veinte años ingresó a estudiar cine en el recién inaugurado Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC). Desde entonces su objetivo fue hacer un cine individual y alejado de lo convencional.
Alumno de varios maestros del grupo Nuevo Cine, liderado por Salvador Elizondo, Emilio García Riera y José de la Colina, López Aretche ficcionalizó sus dudas existenciales en seis cortometrajes —todos filmados en 16mm.
Reconocido comúnmente por el documental El grito, México 1968 (1968-1970), es la película que menos le pertenece, pues en ese momento los jóvenes en México viven motivados por las revueltas del socialismo de Cuba o la ex Unión Soviética, y sus ganas de transformar la política mexicana colaboran con la fuerza de hacer cine. Este trabajo es, entonces, una película hecha por un conjunto de alumnos y maestros del CUEC preocupada por registrar el movimiento estudiantil en contra del gobierno de Díaz Ordaz, pero también, la película de toda una generación contagiada de las nuevas formas de cine documental: el cinema verité, el direct cinema y el free cinema, que aparecen en el mundo occidental.
La cámara, la fotografía y el montaje, en la carrera de Leobardo López Aretche representan el testimonio de un mundo interno que aqueja a las jóvenes generaciones e ilustra este descontento a las más adultas. Un cine de autor que mostró el valor del cine como documento histórico.
Antes de iniciar su primer largometraje de ficción intitulado El canto del ruiseñor, Leobardo López Aretche se quita la vida, y configura su propia silueta en la historia del cine mexicano.
*Con el apoyo de Kodak
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